#42 Pérdida

Esta mañana miraba a través de la ventana del autobús como la vida seguía su curso. Alguien iba en bici, algunos compraban el periódico, todos con sus caras desconocidas. A lo mejor un gesto, quizás un sueño. Entre paso y paso son iguales que hace un momento, y van ignorando lo ajeno e imposible de saber. Entre ayer y hoy nada ha cambiado, la normalidad sigue siendo normal, y yo les odio.

Preferiría que el cielo en llamas hubiera caído sobre los inocentes y los justos. Mi tragedia única convertida o mezclada con la tristeza universal, dolor como olor en la calle y entre las sábanas que he cambiado para no acostarme sobre nuestras lágrimas. Ojalá pudiera resolverse con violencia, clásica y épica violencia de todos los días. ¿Por qué me has abandonado, ira roja? ¿Por qué no puedo estallar de furia, por qué no hay enemigo de quien vengarse?

Parada tras parada, rostro sobre rostro, el anonimato de los pasajeros que no saben y no entienden me atosiga. La inutilidad se me engancha como un sudor rancio. ¿Para que trabajar? Que futiles estas madrugadas, estas noches breves, estas horas muertas que no saben a nada… este aire que sabe a no-tí.

Anuncios

~ por Verzo en agosto 18, 2008.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: