#60 Abandonado

He encontrado un coche abandonado totalmente ajado entre los matorrales y era como una historia reveladora de todo lo futil y lo caduco de las empresas humanas, la carne que se pudre y las murallas que se derriban.

No había nadie a mi lado para poder decirle “ese coche es como el fin” y separarme así de la máquina muerta como observador neutral. En realidad soy como el silencio del coche y de los arbustos, y yo también estoy podrido.

Pasa un tren a poca distancia. Alguien en su interior verá esta postal del exilio: el óxido, las plantas secas, el hombre solitario. Señalando a la ventana le dirá a otro viajero “ese hombre era como el fin” y ya no seré inmortal -fea costumbre- y pasaré a desgastarme entre los matorrales.

A menos que el viajero del tren esté también solo, y se ponga a imaginar que Dios nos mirá desde arriba y se regodea de su desgracia y pena, de como se repite una vez y otra desde cada ventana, y desde cada tren, la burla divina .

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~ por Verzo en octubre 6, 2008.

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