#89 Eslovaquia

Se marchó. Volvió a su país, ¿sabes?, ese que se llama como otro y que tiene la capital en la nación vecina. Escocia, pero en Europa Central, ya me entiendes. Me entenderás. ¿No? No, no se lo decíamos a ella para no ofenderla, aunque bueno, sí: sí se lo decíamos. Pero lo hacíamos sin querer, porque somos graciosos indirectamente, nuestro sentido del humor es espontáneo, somos geniales y farsantes, carismáticos porque sí. De Eslovaquia joder, era de Eslovaquia, no aguantas una broma.

Si, se marchó, la vi paseando por la facultad el último día, un precioso martes de lluvia. Casi me compro un libro de Lowrey, ¿sabes? Casi, porque así me iban a dar una bolsa en la librería Abacus. Quería la bolsa porque la eslovaca tenía turrón de chocolate (no se de donde lo sacó, lo llevaba en el bolsillo, bien envuelto) y me quería dar un trozo, pero yo tenía hambre por la mañana. No me lo iba a guardar -mi trozo digo- en el bolsillo, ni me lo iba a comer a desgana -mi bolsillo- pero sabía que me lo querría comer -el libro- después. Sí, ya se que podría haber pedido la bolsa sin más y me la habrían dado, pero es que también quería el libro. No sé que tal es, al final no lo compré: me encontré una bolsa en la mochila, no se que hacía allí. Da igual que estuviera sucia, no la usé. Yendo y viniendo de la librería me entró hambre y me comí el trozo de turrón. Estas tonterías a ella le hacían gracia, por eso le caí bien. 

Debe de ser una chica rara, la eslovaca, te lo digo. En clase cuesta encontrar a alguien que me aguante la mirada o quiera hablar conmigo. Creo que es culpa del Cuervo y de ocmo se ríe, siempre en voz alta y con tono de burla. Creo que le temen, o les da asco, y a mi me repudian por ir con él, o por ser algo impertinente, o porque cuando sonrío parece que me este mofando de ellos. A veces es verdad si, joder, claro. Pero casi nunca, lo que pasa es que siempre fui tímido y sonrío para darme confianza, y se que les doy algo de miedo, y sonrío para darles confianza. Pero nada que hacer, los pasillos se llenan de cigarrillos cuando pasamos y pocos nos saludan. Y mira, viene esta chica, la pobre, que no me conoce de nada a pedirme apuntes, y se los mira y me dice que le gustan, que están muy ordenados. ¡Llevaba toda la vida esperando a que alguien me lo dijera! He probado tipos de organización de apuntes… miles. Montones, varios cada año, y me estaba volviendo loco: ¿que es más importante, mayúsculas o minúsculas subrayadas? ¿Los títulos mejor en doble subrayado o con muchas mayúsculas? ¿Respetará el profesor el temario y podré numerar cada punto previamente? Mierda, si hace 3 escalas de subpuntos, ¿empiezo con Mayúsculas subrayado, luego minúscula subrayado, luego mayúsculas a secas? ¿Y si añade un cuarto subpunto? En Derecho pasa…

Pero a ella le encantaron todos esos vaivenes en los margenes, y la tipografía, y las flechas hechas con lápiz que escalan por las frases y conectan una idea con otra, las anotaciones a pie de página, los gráficos dobles con la evolución impecable. Aceptó quedar para tomar un café, y lo mejor fue que habló bastante, sin complejos, bien. Me gustó, de hecho me enamoré de ella dos semanas. ¡Y me invitó a cenar! ¡Y se me olvidó y la deje plantada! Me perdono, es increible, debí de caerle muy bien, vaya, sigo sorprendido. Elal esguapa, muy guapa, diría yo. Cuervo dice que también, que es muy guapa. No creí que sería tan paciente, pero seguimos quedando, y la última noche la invité a cenar sushi y le encantó. Entonces ya no estaba enamorado de ella, sólo me caía bien. Otra eslava en mi vida, me estoy prefabricando la enfermedad. Ella me dijo si algún día vienes a Eslovaquia te dejo mi casa sin dudarlo, aunqueyo  esté viviendo en otro país. Luego me miró de arriba a abajo y me dijo, tienes carisma. 

Entonces sonreí, la sonrisa de siempre, la que pongo cuando hablo con cualquiera. Y ella me miró al sonrisa y sonrió, y vi que agradecía el viaje, haber visto la ciudad, haberme conocido. Me sentí útil, eso, eso, por ver que por lo menos a alguien le gustaba mi forma de ser. Bueno, a alguien nuevo, que ya se que hay gente que me aprecia y me echa de menos cuando no estoy. Yo también los echo de menos, y ahora también echaré de menos a esta, que me conoció integramente en invierno, en el frío, con mis guantes nuevos sin dedos, con mi alma tan cansada que incluso cuando está atormentada ni se siente sola, ni herida, ni llora. Soy un espantajo, bah, pero… eh, tengo carisma.

Lo dijo la eslovaca.

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~ por Verzo en diciembre 17, 2008.

Una respuesta to “#89 Eslovaquia”

  1. Para mí tu vertiente cómica es lo que tienes que explotar: haz una novela cómica y que todos nos riamos en los transportes públicos y que los trenes descarrilen y las máquinas de comida expulsen conguitos sin parar. Por cierto, es lowry, no lowrey, y debes leerlo cuanto antes. Segunda cosa, en mi blog he transcrito tu carta: tendrás que disculparme si había cosas íntimas. No las había. Me dijiste que la habías perdido. He tratado de poner entre corchetes los momentos en los que había innumerables manchas. hasta mañana o pasado. Tu migo.

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